INFIDELIDAD Parte 3 - Epigenética - La traición está en nuestros genes

Actualizado: 20 jun

No te sorprenderá: la infidelidad encabeza la lista de todas las razones por las que los matrimonios terminan en divorcio. Y no es sólo en nuestra cultura: un estudio que analizó 160 sociedades diferentes llegó a la misma conclusión. Curiosamente, el motivo del divorcio era más a menudo el adulterio de la esposa que el del marido. Un hecho que permite profundizar en la consideración sociocultural y psicoanalítica del papel de la mujer y su autoestima. En su investigación, los académicos estudiaron la influencia de la religión y la clase social en las tasas de adulterio. Resultó que la religión no marcaba ninguna diferencia. No importa lo que la gente diga que cree, la Fe no puede detener algunos del coqueteo y el adulterio... No hay ninguna cultura en el planeta - o en la historia - donde el adulterio sea desconocido. El adulterio, al parecer, es una parte innata del comportamiento humano. Esto significa que probablemente exista alguna predisposición biológica.... Qué ocurre en estos casos en los que nuestro nuevo cerebro (neocórtex) es incapaz de frenar los deseos del viejo cerebro (cerebro reptiliano y cerebro límbico, véase el Boletín 1), incluso cuando se decapita o se apedrea hasta la muerte por ello?

No  te sorprenderá: la infidelidad encabeza la lista de todas las razones  por las que los matrimonios terminan en divorcio.
Daniela Zambrana Coaching de pareja

Los científicos están empezando a descubrir algunas predisposiciones biológicas. La predisposición no significa que uno vaya a cometer realmente un adulterio (uno puede tener una predisposición al alcohol y aun así dejar de beber o no empezar a hacerlo).

Hay algunos elementos en el cerebro que parecen predisponer a algunas personas al adulterio.


Uno de ellos es un conjunto de genes del sistema de la vasopresina. La vasopresina es una hormona que se fabrica y almacena en la glándula pituitaria antes de ser liberada en el torrente sanguíneo y, posiblemente, directamente en el cerebro, donde se cree que desempeña un papel en el comportamiento social, la motivación sexual y el vínculo de pareja.

Científicos suecos estudiaron la relación entre la presencia del gen de la vasopresina y el grado de compromiso con la pareja. De los 552 hombres, algunos no tenían ninguna copia de este gen y otros tenían una o dos copias. Resultado: cuantas más copias del gen estén presentes, menos estable será la relación primaria.

Este estudio no se centró en el adulterio, sino en la estabilidad de la pareja. Si la relación de pareja es inestable, esto puede llevar probablemente al adulterio.

Este campo de trabajo es relativamente nuevo, pero los científicos creen que probablemente también estén implicados otros "genes del adulterio". Por ejemplo, un estudio reciente descubrió una relación directa entre determinados genes del sistema de la dopamina (la dopamina es un neurotransmisor que controla los centros de recompensa y placer del cerebro) y una mayor incidencia de la infidelidad sexual.


Tambén hay otros genes del sistema inmunitario que parecen desempeñar un papel en el adulterio. Tendemos a sentirnos atraídos por las personas que tienen genes diferentes en una determinada parte del sistema inmunitario. Cuando la pareja tiene esa parte del sistema inmunológico muy similar a nuestro sitema inmunilógico, las mujeres en particular son más propensas a engañar, sobretodo cuando están ovulando, es decir cuando son más propensas a quedarse embarazadas.


En resumen, durante millones de años hubo beneficios reproductivos, no sólo por la formación de un vínculo, sino también por la transgresión. El hombre aseguraba con el sexo extramatrimonial la propagación de su ADN a la siguiente generación. La mujer se aseguraba con el hombre extramatrimonial una protección "extra", una póliza de seguro: el hecho de tener hijos de diferentes padres aumentaba la probabilidad de que la mayoría de ellos sobrevivieran y de que uno de los padres se hiciera cargo de ella y de todos sus hijos.


Como hemos visto en este capítulo, este condicionamiento biológico, ambiental y de comportamiento social durante millones de años ha influido en nuestros genes a través de "modificaciones epigenéticas" del ADN. Estas modificaciones químicas pueden tener efectos específicos para cada sexo, pueden silenciar los cromosomas y las hormonas sexuales, y pueden provocar cambios epigenéticos en el cerebro, dejando a cada uno de nosotros con un tremendo impulso para seguir al amor y formar una unión, pero también con cierta susceptibilidad a las aventuras...



Preguntas de autorreflexión:

  • ¿Y tú? ¿Te has sentido alguna vez atraído por otra persona fuera de tu relación? ¿Cómo te hizo sentir? ¿Qué aspecto positivo encuentra en ella?

  • ¿Cómo te sientes al saber que nuestra atracción por personas ajenas a nuestra relación está determinada en gran medida por nuestros genes?

  • ¿Te ayuda a ampliar su comprensión de este doloroso tema de la infidelidad?

Qué te espera en la próxima entrega?

En el próximo blog, analizaremos los orígenes del amor romántico desde una perspectiva histórica, qué dilemas ha creado la redefinición del "matrimonio“ o „pareja" en los últimos 150 años, y abordaremos la definición de infidelidad.


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Fuentes / lecturas recomendadas

  • http://www.dailymail.co.uk/femail/article-4236650/Revealed-intriguing-truth-infidelity.html

  • "Psiconeuroendocrinología" -Rilling JK.

  • "Anatomía del amor: historia natural de la monogamía, el adulterio y el divorcio" - Helen Fisher